domingo, 30 de junio de 2013

Cuando uno olvida poner el punto, otros lo notan y lo advierten.


Para hacer una continuación más pronta de lo último escrito, un pintor elige que colores usar en el lienzo, un pintor decide si mezclar el rojo con el azul o el amarillo o si usarlos por separado y así crear una, posiblemente, bella obra de arte. ¿Qué pasa si lo hace mal? Aprende con el tiempo y piensa que quizás debe usar el verde o el naranjo en vez del rojo. Creo que esa es la magia de "madurar", de ir cambiando mentalmente con el tiempo, porque a pesar de que nuestra actitud cambie, nuestros recuerdos prevalecen  como colores en la paleta, y es nuestra nueva idea la que decidirá cuál usar en el nuevo lienzo.